Veo mil,
sombras en los álamos…
no puedes volver atrás,
no sabes olvidar…
Uh, cielo,
tus pies están aquí,
bordeando la ladera…
Ya…
ya viene la lluvia,
las cosas…
caen sin desengaño…
Niños,
niños,
no queden en la calle…
Niños,
niños,
no mueran en la calle…
Introducción:
Séptimo y último tema del primer disco de Spinetta Jade.
La letra de este tema siempre me llamó la atención. Sombras, árboles, lluvia, sin olvido (dhikr), sin desengaño (Al Furqan), y junto a todo eso habla de pesares de los niños y niñas.
Esta letra para el ojo del musulmán sufi está llena de simbología. Pasearemos solamente por algunas.
Según dijo un Sheij:
El Corán es un conglomerado de emociones del Profeta que conmueven al que recita. El Corán no es la compilación de las ideas del Profeta. No usa "realidades conceptuales" sino imágenes que deben producir efectos (el Fuego, la Sombra fresca...).
Sombras en los álamos:
Niños,
niños,
no queden en la calle…
Niños,
niños,
no mueran en la calle…
Sobre la orfandad en el Corán:
Sura al Fayr, el Alba:
“¡Pero no! ¡Al contrario, [considerad todo lo que hacéis y dejáis de hacer:] no sois generosos, ni generosas con la persona huérfana, (17) ni os instáis entre ustedes a alimentar a la persona necesitada, (18) y devoráis con voracidad la herencia [de otras personas], (19) y amáis la riqueza con un amor desmedido! (20)
Sura Ad Duha (El resplandor matinal):
“No seas, pues, injusto con la persona huérfana, (9) y al que busca [tu] ayuda no le rechaces, (10)”
Y la ya citada Sura Al Masad, “La Ayuda imprescindible”:
¿Has visto a la persona que desmiente toda ley moral? (1) Pues es la misma que rechaza bruscamente a la persona huérfana, (2) y no siente el impulso de alimentar a la persona necesitada. (3) ¡Ay, pues, de aquellas personas que rezan (4) [pero] cuyos corazones están distantes de la ayuda social (5) –esas personas que solo quieren ser vistas y elogiadas, (6) y que, además, niegan toda asistencia [a los demás]! (7)
Demasiada casualidad que cierre esta obra “Alma de Diamante” con suras (capítulos coránicos) que hacen referencias al Alba, al crepúsculo y a la aurora, pero sobre todo que todo concluya en la ayuda social, y espiritual de aquellas personas que son más necesitadas. Nada más frágil que una infancia en abandono y llena de necesidades. .
El gazel compuesto por Rumi dice:
“Cuando tengo dolor,
respiro con mayor facilidad.
El niño asustado grita y sale corriendo de la casa.
Escucho la suavidad.
Bajo las nueve casas de la fantasía,
bajo cualquier luz,
En la casa de cualquier objeto,
en el suelo mismo,
Miro Tú Rostro.”
Álamo:
Si uno toma un diccionario y busca la palabra álamo verá la polisemia del árabe nos muestra otro significado que es el contraste entre el negro del iris y el blanco de la córnea.
La sombra es producto de la existencia de la luz. No es oscuridad. Vemos la sombra en el contraste con la parte iluminada. Límite entre lo oscuro y blanco.
Y agregó el Sheij:
"Muhammad es luz, por eso se decía que no tenía sombra. Su luz es la materia prima del universo."
La cosmovisión islámica utiliza a los árboles, como símbolo de conocimiento, como misericordia por la frescura, los frutos y la sombra que entrega.
"Repara en el ejemplo que Allah expone: Una buena palabra [es como un árbol bueno cuya raíz está firme y sus ramas se extienden hacia el cielo,” (Corán 14:24)
Comparto algunos versos de Yalalud-Din Rumi:
“Contemplas estos milagros.
Pues todos los árboles ganan belleza por la luz del sol.”
“Mi corazón,
quédate cerca de aquel conoce tus caminos
Ven bajo la sombra del árbol
que conforta con flores frescas.”
“Y cuando hayas escapado, llegarás a una fuente
Y allí encontrarás un Amigo que siempre nutrirá tu alma
Y con tu alma siempre fértil,
te convertirás en un gran árbol que crece interiormente
Dando dulce fruto por siempre. “
“El amor es un árbol, y los amantes, su sombra.”
“Tú eres una sombra: ¡aniquílate en los rayos del Sol! ¿Cuánto tiempo seguirás contemplando tu sombra? ¡Contempla también Su luz!”
“Pon tus pensamientos a dormir, no dejes que arrojen una sombra sobre la luna de tu corazón.”
Ya…
ya viene la lluvia,
las cosas…
caen sin desengaño…
La lluvia, otra imagen recurrente en la cosmovisión Spinetteana:
En el islam, Barakah o Baraka (بركة"Bendición") es un poder de bendición, una especie de continuidad de presencia espiritual y revelación que comienza con Allah y fluye a través de él y los más cercanos a Allah.
Baraka se puede encontrar dentro de objetos físicos, lugares y personas elegidas por Allah. Esta fuerza comienza fluyendo directamente de Allah a la creación que es digna de baraka. Estas creaciones dotadas de baraka pueden luego transmitir el flujo de baraka a las otras creaciones de Allah a través de la proximidad física o mediante la adhesión a las prácticas espirituales del profeta Muhammad. Allah es la única fuente de baraka y tiene el poder de otorgar y retener baraka.
Alberca, proviene del árabe “al-birka”, la alberca, o lugar de agua abundante y quieta. Esta palabra, a su vez, tiene la misma raíz que “al-baraka”. De hecho, en algunos lugares de África, a la lluvia se la conoce como “baraka”
Escribió Rumi:
"Esas palabras tiernas
que nos decimos uno al otro
están guardadas
en el corazón secreto del paraíso.
Un día como la lluvia,
ellas caerán y mojarán todo y
su misterio crecerá verde sobre el mundo"
La espiritualidad, las bendiciones, los mensajes de nada sirve si no podemos generar un ambiente de infancias dignas y cuidadas, el niño o niña es la verdadera Alma de Diamante, toda persona nace pura, es árabe es safá.
Safá, suele traducirse como “puro”, pero esto nos lleva a la teología neurótica de la pureza-impureza; corresponde más a nuestro sentir el término “inocente”. Para el islam, la limpieza atañe a lo exterior y la inocencia a lo interior, y no comprendemos que el danb (pecado, errores) pueda “ensuciarle a una persona por dentro”.
La perdida de esa pureza nos ensucia superficialmente, nos convierte de Diamantes a Carbón. El trabajo del sufi es ser el minero o minera de nuestro ser para volver a relucir el Alma de Diamante que todas o todos tenemos. La infancia difícil no opaca el diamante de esa niña o niño sino de las personas adultas de su entorno.
Vera Spinetta explica:
“Siempre me decía papá "pero vos, y todos, tenemos un diamante...". Me lo decía siempre, y me lo decía como ejemplo para todo, y cuando yo estaba medio “en una” era como “che, ¡el diamante!". Y que todos somos diamantes en bruto, todos tenemos ese poder, digamos, esa capacidad de ser la flor más hermosa, o lo que tenga más vida, pero que hay que pulirlo todos los días.”
Foto: Arte en madera. Frase “إقرأ بسم ربك الذي خلق”
Trasliteración: “iqra bismi rabbikal-ladhi jalaqa” : “¡Lee en el nombre de tu Señoría, Que ha creado,” (Corán 96:1)
Arte de Maysoon y Bassam:
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